JUEVES, 4 DE OCTUBRE DE 2018
Incongruencia

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Mercado significa libertad para producir y libertad para consumir. Atacarlo es atacar la autonomía de la voluntad.”
Antonio Escohotado


Más artículos...
Erika Donjuán y Miguel A. Cervantes
• Rigidez laboral en México (II)

Manuel Suárez Mier
• Populismo expulsa expertos

Arturo Damm
• Desempleo

Luis Pazos
• Viacrucis en el IMSS

Arturo Damm
• Impuestos al vicio y a la obesidad

Ricardo Valenzuela
• El arte del libre comercio, estilo Trump

Arturo Damm







“Una incongruencia que, en términos de bienestar, nos cuesta mucho, incongruencia que está presente en los tratados de “libre” comercio.”


¿Por qué les resulta tan difícil a los gobiernos dejar que los ciudadanos se relacionen comercialmente como más les convenga? ¿Por qué lo que aceptan para las relaciones comerciales intranacionales (entre personas de la misma nacionalidad) lo rechazan en el caso de las relaciones internacionales (entre personas de distinta nacionalidad)? ¿Existe alguna diferencia esencial entre las relaciones comerciales entre personas de la misma nacionalidad y las relaciones comerciales entre personas de distinta nacionalidad?

Si dos mexicanos intercambian lo hacen porque los dos elevan su bienestar: cada uno valora más lo que recibe que lo que da a cambio. Si no fuera así no habría intercambio. O ambas partes mejoran con el intercambio o no hay intercambio.

Si en vez de tratarse de dos mexicanos se tratara de un mexicano y un extranjero, el razonamiento anterior, ¿cambiaría? No. Si un mexicano y un extranjero intercambian lo hacen porque cada uno aumenta su bienestar, ya que cada uno valora más lo que recibe que lo da a cambio. Si no fuera así no intercambiarían. O los dos mejoran gracias al intercambio o no intercambian.

La motivación para el intercambio comercial (mejorar) y su resultado (la mejora) es la misma en todos los seres humanos, independientemente de su nacionalidad. Lo que importa es el intercambio, no la nacionalidad de quienes intercambian. Lo importante es el resultado del intercambio, que siempre es un bien común. Bien porque ambas partes GANAN. Común porque AMBAS partes ganan. En la medida en que los gobiernos prohíben, limitan o condicionan el intercambio comercial entre nacionales y extranjeros, impiden el bien común que resultaría si los ciudadanos pudieran intercambiar libremente, sin que el gobierno intervenga.

En México, en lo que se refiere al comercio intranacional las cosas están claras, y allí está el artículo 73 constitucional, en cuyo inciso IX leemos que, entre las facultades del Congreso de la Unión , está la de “impedir que en el comercio entre entidades federativas se establezcan restricciones”, es decir, la de impedir que se prohíba, limite o condicione el comercio intranacional.

Sin embargo, cuando pasamos del comercio intranacional al internacional, las cosas cambian. Leemos en el artículo 131 de la Constitución que “El Ejecutivo podrá ser facultado por el Congreso de la Unión para aumentar, disminuir o suprimir las cuotas de las tarifas de exportación e importación, expedidas por el propio Congreso, y para crear otras; así como para restringir y para prohibir las importaciones, las exportaciones y el tránsito de productos, artículos y efectos, cuando lo estime urgente, a fin de regular el comercio exterior”.

¿Qué tenemos? Una incongruencia que, en términos de bienestar, nos cuesta mucho, incongruencia que está presente en los tratados de “libre” comercio.

• Globalización / Comercio internacional • Cultura económica • Mercantilismo / Proteccionismo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus