MARTES, 26 DE MARZO DE 2019
Inflación a la baja, bien

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“¿Es correcto que el Banco de México tenga metas de inflación?”


Durante la primera quincena de marzo la inflación anual fue 3.95 por ciento. Buena noticia por dos razones.

Primera: a lo largo de la primera quincena de marzo del 2018 la inflación fue 5.17 por ciento. Un año después resultó 1.22 puntos porcentuales menor. La reducción fue del 23.60 por ciento. Se mantuvo la pérdida del poder adquisitivo de nuestro dinero, pero resultó menor.

Segunda: las autoridades monetarias han fijado una meta de inflación, a la cual llaman permanente, de 3.0 por ciento, más menos un punto porcentual de margen de error, por lo que la máxima inflación aceptable es 4.0 por ciento y la mínima 2.0. El 3.95 por ciento de inflación en la primera quincena de marzo se ubica dentro de dicho margen, algo que no ha sido la regla. Entre 2001 y 2018 la inflación promedio anual fue 4.30 por ciento, con la mínima en 2015, 2.13 por ciento, y la máxima en 2017, 6.77.

Más allá de las cifras, la pregunta que debemos hacernos es si es correcto que el Banco de México tenga metas de inflación. Para responder consideremos las tres posibilidades con relación al poder adquisitivo de nuestro dinero.

Primera: que lo preserve, que con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, pueda comprarse la misma cantidad de los mismos bienes y servicios.

Segunda: que lo pierda, que con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, se pueda comprar una menor cantidad de los mismos bienes y servicios. En una palabra: inflación.

Tercera: que lo aumente, que con la misma cantidad de dinero, al paso del tiempo, pueda comprarse una mayor cantidad de los mismos bienes y servicios. En una palabra: deflación.

Cuál de las tres opciones es la peor? La segunda, la inflación, precisamente la elegida por el Banco de México, que fija una meta de inflación entre 2 y 4 por ciento con la cual, entre enero del 2001 y febrero del 2019, se acumuló en México una inflación del 113.38 por ciento. Y contando.

¿Cuál de las tres opciones es la mejor? La tercera, la deflación. El problema es que hay de dos tipos. La mala, consecuencia de una reducción en la demanda agregada (que puede ser consecuencia de una política monetaria contraccionista, responsabilidad del banco central), por lo que la baja general de precios va acompañada de la caída en la producción, el empleo y el ingreso. La buena, efecto de un aumento en la oferta agregada, consecuencia de más inversiones directas, por lo que la baja general de precios va acompañada del aumento en la producción, el empleo y el ingreso, lográndose la combinación ideal: menores precios, y por lo tanto mayor poder adquisitivo de nuestro dinero, acompañados de más producción, más empleo, más ingreso.

En el peor de los casos la meta de inflación debería ser cero, algo que las autoridades monetarias no están dispuestas a aceptar (¿keynesianismo?). La junta de gobierno del Banco de México, ¿se habrá planteado alguna vez dicha posibilidad?

• Inflación / Política monetaria

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