MIÉRCOLES, 21 DE AGOSTO DE 2019
La tasa y el crecimiento

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“La economía ha dejado de crecer porque los empresarios han dejado de invertir, y han dejado de invertir, no porque las tasas de interés estén altas, sino por la desconfianza que ha generado la 4T.”


Hay quienes consideran que la reducción de la Tasa de Interés Interbancaria, TII, de 8.25 a 8.00 por ciento, decidida recientemente por las autoridades monetarias, ayudará a reactivar el crecimiento de la economía, algo que, bien vistas las cosas, no sucederá.

El crecimiento de la economía se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios para el consumo final, que depende de las inversiones directas, que son las que se realizan para producir bienes y servicios, crear empleos y generar ingresos, y que dependen de las decisiones de los empresarios para invertir, decisiones que dependen de muchas variables, que podemos agrupar en el concepto competitividad del país, definida como la capacidad para atraer, retener y multiplicar inversiones directas.

Para invertir los empresarios requieren dinero para comprar los factores de la producción necesarios para producir, desde recursos naturales, pasando por instalaciones, maquinaria y equipo, hasta trabajo, habiendo dos posibilidades: que cuenten con el dinero o que tengan que pedirlo prestado. Es con relación a esta segunda posibilidad que entra en juego la tasa de interés.

Si la tasa de interés baja se abarata el crédito, y si se abarata el crédito se incentiva su demanda, misma que puede darse de parte de los empresarios que tienen la intención de invertir directamente, pero que no cuentan con los recursos propios para hacerlo, por lo que tienen que pedir prestado, préstamo que les sale más barato, o menos caro, si baja la tasa de interés.

Esta sería la secuencia: menor tasa de interés, por lo tanto mayor demanda de crédito de parte de los empresarios para invertir directamente, por lo tanto mayor producción de bienes y servicios, por lo tanto mayor crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de dicha producción. Dada esta secuencia es que algunos piensan que la baja en la TII incentivará el crecimiento de la economía, lo cual dudo mucho que suceda.

La primera pregunta que debemos hacernos es qué repercusión tendrá, en el resto de las tasas de interés, sobre todo en las activas, la baja en la TII, que es la tasa que bajó. Supongamos que las tasas activas bajan, igual que lo hizo la TII, un cuarto de punto porcentual. Entonces la pregunta es si esa baja será suficiente para incentivar la demanda de crédito de parte de los empresarios con la intención de invertir directamente más para producir más. ¿Será?

La economía ha dejado de crecer porque los empresarios han dejado de invertir, y han dejado de invertir, no porque las tasas de interés estén altas, sino por la desconfianza que ha generado la 4T.

La reducción en la TII no va a incentivar un mayor crecimiento de la economía. Para ello se necesita recuperar la confianza de los empresarios.

• Problemas económicos de México

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