VIERNES, 23 DE JUNIO DE 2006
Fe, esperanza y caridad

La decisión de López Obrador de liberar al hijo del "Chapo" Guzmán recién capturado fue...
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El punto sobre la i
“Todo gobierno, por supuesto, va contra la Libertad.”
H.L. Menken


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“Mientras ellos han elevado la política hasta el nivel místico, los votantes seguimos viendo lo mismo pero peor pues no sólo no hay posibilidades de dialogo sino que no hay información, por eso muchos le dan las gracias al balón, total esa sí es religión.”


Virtudes según el credo católico que todo buen cristiano debe procurar y procurarse. Pero para los políticos mexicanos eso parece ser su plataforma electoral, sus principios y sus fines. Al menos eso es lo que nos dice López y su equipo de campaña. Tengan fe en que ganaremos, tengan esperanza en que vamos a cambiar las cosas y por supuesto primero los pobres. De esa forma ya cumplieron todo lo que han dicho y como cumplir es su fuerza, pues ellos ya ganaron.

 

Lamentable perspectiva pues claro, en un principio la estrategia fue ser invencibles, en el mero plano mediático “no hablamos con perdedores”, por ello la construcción de la imagen mesiánica de su “líder”, nuestro jefe es ético. En una segunda instancia la apuesta fue el justificar sus acciones contra leyes “injustas”, contra partidos “vendidos” contra jueces y ministros “mañosos”, por tanto se pone el plano místico del asunto, la política es moral y los líderes “buenos” somos nosotros. Luego se abre la confrontación y todo lo que dicen de nosotros es mentira, estamos más allá del bien y del mal, pero nosotros sí podemos atacar a los demás desde nuestra perspectiva más alta, moral y encuestológicamente hablando, por lo tanto eres malo, no eres de los nuestros, eres de los de “arriba” y como tal eres nefasto. Por tanto han llevado la política al plano de lo etéreo, entonces creer y esperar es el oficio de los votantes, por tanto arribamos al estadio religioso del tema, votar es un acto de fe y con eso se resuelven los problemas del país porque somos santos.

 

En eso aparecen los arcángeles portando las cajas vacías del juicio final contra sus contrincantes, los comerciales de mal gusto donde califican a todos los demás de corruptos, las afirmación de que son santos y puros salinistas económicos, las defensoras de la fe que sólo juzgan y no tienen necesidad de probar nada, ni si las “pruebas” que presentan lo son o que no pueden contestar a las mal intencionadas preguntas de los malos o que si de origen no son parte del problema o sus parejas los son. Ayer cuestionada secretaria hoy purificada vocera, tan sólo por la intervención del Divino López. Y todo el asunto termina en un brete que da pena en la televisión, no me cuestionen, ustedes son malos y sus paleros pues mudos y sus detractores pues no los invitan. El caso es que mientras ellos han elevado la política hasta el nivel místico, los votantes seguimos viendo lo mismo pero peor pues no sólo no hay posibilidades de dialogo sino que no hay información, por eso muchos le dan las gracias al balón, total esa sí es religión.

 

Parece que su estrategia está basada en las antiguas campañas priístas donde no importaban las propuestas sino las promesas, otra vez el símil religioso, la promesa de la vida mejor es la de todos los candidatos, pero uno de ellos antepone la repartición a el cómo conseguirla, es decir primero reparto indulgencias y luego me las cobro, pero nadie sabe cómo se las van a cobrar. O mejor dicho sí se sabe: con contratos para los que los han apoyado, con impunidad para sus organizaciones clientelares, con pago de favores para todo mundo. Pero insisten en que el motor será la obra pública. Pues como dice el reporte que publicó El Economista todo se vale para ganar.

 

Lo indignante es que el lodo, la mentira, lo oculto, los juegos de poder, son las forma en las que los políticos se comunican y todos los demás pues bien gracias, no entendemos y preferimos no votar. Ese es el resultado más contundente de todo esto, parece que muy bien pensado, como yo soy el líder de esta congregación pues a predicarle al coro que es con quien me quiero quedar, los demás quedan excluidos por falta de conocimientos (hasta teológicos, diría), es decir el “golpe” de lodo no fue para Calderón, fue para que los indecisos no voten, como lo ha sido el recrudecimiento de la violencia, los mineros vociferantes, los atencos resucitados, entre otros, todo apunta al mismo lugar, no ejerzan sus derechos, no voten, no sean demócratas, déjenle este asunto a los iniciados en la mística política. Y parece que sí lo van a conseguir, entonces a dónde queda la fe, la esperanza y la caridad de los ciudadanos que sí quieren serlo, pues en el bote de basura, me parece pues que este ejercicio de democracia ha quedado desperdiciado y desacreditado no por los ciudadanos sino por los políticos mismos y sus extrañas ideas de manipulación.


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