VIERNES, 28 DE JULIO DE 2006
¡Ya llegó la Esperanza!

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)

Arturo Damm
• ¿Otra tenencia?

Víctor Hugo Becerra
• El gobierno de López Obrador, un fracaso

Arturo Damm
• Noticias: una buena, una mala

Manuel Suárez Mier
• Destierro a los expertos

Arturo Damm
• Impuestos, la justificación moral

Luis Pazos
• Presupuesto 2020, ¿realista?


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Manuel Suárez Mier







“Qué lástima que no se le ocurrió la idea genial de autoproclamarse Presidente antes de perder tanto tiempo y dinero en interminables campañas políticas y en elecciones que estaban truquedas ”


Entre los muchos dichos llenos de sabiduría que me enseñó mi querido amigo Adolfo Hegewisch está el de que “a los tontos hay que darles pista porque invariablemente se estrellan al final de ella.” Por lo visto, esta erudita sentencia también se aplica a los desquiciados, estado ahora si indudable en AMLO.

 

No tenemos que esperar la decisión del Tribunal Electoral o perder el tiempo con tonterías de procedimiento e impugnaciones ‘legaloides’ pues el líder carismático ya declaró que él “era el Presidente de México por la voluntad de la mayoría.”

 

Me permito sugerir que Carlos Monsivais, como Primer Bufón de la Corte AMLIANA y Elenita Poniatowska, como su Gran Chambelana, lleven a la 3ª Asamblea Informativa convocada por el Iluminado, una corona de laurel y girasoles (no puede faltar el color de la esperanza) para posar en las augustas sienes del Guía para que el Pueblo se entere que ha sido ungido.

 

Así, frente a los tres millones de ciudadanos que habrán de ir henchidos de fervor patrio y anhelantes de escuchar La Palabra de la Centella (el diminutivo rayito ha sido abolido) de la Esperanza en su nueva y exaltada condición de Presidente de México, podremos regocijarnos todos por su arribo.

 

Qué lástima que no se le ocurrió la idea genial de autoproclamarse Presidente antes de perder tanto tiempo y dinero en interminables campañas políticas y en elecciones que estaban truquedas (¡bienaventurada la nueva lengua que nos llega con sus perfumes tropicales!) desde que se concibieron.

 

Tantos discursos de personajes menores, como los candidatos presidenciales, que nos podíamos haber ahorrado para concentrarnos en embeber cada palabra que emana de la única fuente de toda la sabiduría, el Verbo Divino de nuestro autoproclamado Líder.

 

¡Inauguremos la nueva aritmética!, aquella que sólo Él domina y que confunde a los ignorantes. La mayoría de los mexicanos no son los 14,756,350 ciudadanos que los delincuentes electorales dicen que votaron por él ni los 27,034,972 votos que le inventaron en su contra. Sólo el Paladín sabe cuál es la verdad y la revelará en el momento apropiado, pero La Mayoría está con él.

 

Ahora empezamos a entender la valiosa inspiración tomada de ese gran guía revolucionario, José Stalin, en cuya sabiduría abrevó nuestro Adalid para inspirarse en asuntos electorales y democráticos y presentar sus imbatibles objeciones ante el Tribunal Electoral:

 

“Basta con que el pueblo sepa que hubo una elección. Aquellos que emiten los votos no deciden nada, aquellos que cuentan los votos lo deciden todo.”

 

Y como los pequeños burgueses y traidores del IFE no entendieron cómo contar bien los votos para que la manifiesta preferencia de El Pueblo se conociera, ha sido necesario recurrir a la interpretación directa de la auténtica voluntad popular, transmitida en exclusiva al Iluminado Cerebro.

 

Finalmente regresa al poder la reencarnación de don Benito Juárez pero sin las trampas de leguleyo que siempre ataron al Benemérito. Habrá también que editar para la Nueva Lengua, algunos de sus aforismos para que se adapten a la situación. Hoy López Obrador proclama El Respeto a Mi Derecho es la Paz.

 

Pero, ¿por qué esperar inútilmente hasta el 1º de diciembre para la instalación definitiva de La Esperanza? ¿Por qué no encabezar a los tres millones de fervientes seguidores para marchar del zócalo a Los Pinos y declararlo territorio liberado y abierto a El Pueblo, y lapidar al traidor Fox?

 

Y de ahí de regreso a Palacio Nacional para que nuestro Iluminado Guía pueda de una buena vez colgar su hamaca en el despacho presidencial y conducirnos a la felicidad ya, ya, ya, a partir del 30 de julio que se llamará en el futuro El Día en que se Asentó la Esperanza.

 


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus