MIÉRCOLES, 9 DE NOVIEMBRE DE 2005
Para reconquistar el futuro

¿Considera usted que, en caso de logar su registro, “México Libre” es una alternativa viable para tener una oposición fuerte?
No
No sé



El punto sobre la i
“Por mucho que nos duela a los liberales, ninguna Constitución es garantía de la libertad.”
Carlos Rodríguez Braun


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Mexicanos, ustedes no merecen ser libres

Arturo Damm
• Capitalismos

Isaac Katz
• Viejos pobres (I)

Arturo Damm
• Contubernio entre poderes

Víctor Hugo Becerra
• México: País de esclavos

Arturo Damm
• Los dos poderes

Manuel Suárez Mier
• Hacia la elección de 2020 en EU


Pulsaciones...
• De la amnistía a la legalización

• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Roberto E. Blum







“Los mexicanos tendremos que comenzar nuevamente a reconquistar el futuro para tratar de recuperar estos seis años perdidos en los que la ventana de oportunidad para crecer pudo bien haberse cerrado para siempre.”


El año 2000 fue un año que prometía mucho. En las elecciones generales de julio, el PRI, partido que nos había gobernado durante 71 años tuvo que aceptar la derrota electoral a manos de una ciudadanía que estaba cansada de su gobierno autoritario y de la corrupción que durante esos muchos años se había generado.

 

Un candidato, Vicente Fox, que vino desde atrás, logró derribar la hegemonía del partido de la familia revolucionaria. Su intensa campaña por todo el país generó una gran esperanza de que los cambios que se requerían eran posibles y se iban a dar. Su promesa de que los oscuros intereses existentes no iban a seguir obstaculizando la modernización de México, fue algo que millones de mexicanos creímos.

 

La promesa de Fox de realizar los cambios necesarios fue la razón por la que él llego a ser Presidente. Todos recordamos esa frase de origen cristero que pronunció en el Toreo, “si voy pa’ adelante, síganme, si me detengo empújenme y si me echo pa’ atrás, mátenme.” Hoy Fox seguramente ya no se quiere acordar de ella. No es lo mismo estar en campaña que estar apoltronado en Palacio o en los Pinos.

 

Vicente Fox fue sin duda alguna un presidente legítimo. Legítimo por la forma en que llegó al poder tras una elección limpia y transparente. Pero muy pronto, apenas fue electo, él fue quien comenzó a cambiar. Y no necesariamente para bien. De inmediato empezaron a aparecer las fallas de su carácter. Su ignorancia y su incapacidad política pronto se dejaron ver. No había forma de ocultar sus múltiples deficiencias. Sin embargo, lo más grave sin duda, fueron sus fallas morales.

 

La presidencia de la República no es un trabajo como cualquier otro. No son sus habilidades técnicas o sus conocimientos los que hacen o deshacen a un gobernante, sino que su carácter personal, su fibra moral es lo verdaderamente esencial. Y en este aspecto, el único por el que será juzgado, Vicente Fox ya reprobó.

 

Lo probaron y lo reprobaron. Lo probaron los ejidatarios de Atenco y Fox reprobó. Lo probó López Obrador y Fox reprobó. Lo probaron los priístas y Fox reprobó. Y la realidad del país lo esta reprobando. Los criminales de toda laya, los asesinos, los ladrones, los secuestradores y los narcotraficantes saben bien que Fox y su gobierno reprobaron.

 

Hoy los mexicanos comunes y corrientes no estamos más seguros que hace cinco años. Si un gobierno, cualquier gobierno, no puede proporcionar seguridad a sus ciudadanos, ese gobierno no esta cumpliendo con su obligación primaria, con su obligación más importante. El gobierno de Fox ha reprobado estrepitosamente en esta materia.

 

No importa que maquillen la realidad o que inventen un país que solo existe en la imaginación de quienes secuestraron a Vicente Fox. Hoy la mayoría de los mexicanos no vivimos mejor que hace cinco años. Nuestra economía no crece a la tasa que podría crecer. La promesa de campaña de un crecimiento anual de la economía de 7% no era imposible. Pero lograrlo, requería de un liderazgo comprometido y autentico que Vicente Fox no quiso dar. A la hora de la verdad, cuando debía demostrar de qué tipo de material estaba él hecho, su profunda falla moral, su falla esencial de carácter, lo rompió.

 

Hoy, cinco años después, México esta en peores condiciones que cuando a Fox le entregamos la presidencia de la República. La economía no ha crecido lo necesario para disminuir la pobreza. El crimen no se ha abatido. Hoy los mexicanos estamos prácticamente secuestrados por el hampa. Los recursos naturales se están agotando. Los mexicanos huyen de un país que se hunde. 20% de los mexicanos vivimos fuera. Los jóvenes no encuentran oportunidades y los viejos solo esperan la muerte en la miseria. La corrupción ha crecido en estos “años del cambio.” El país ha perdido competitividad. La lista de las desgracias de la nación es interminable.

 

Pero, si todo esto es grave, hay dos cosas de las que Vicente Fox tendrá que dar cuenta, aquí, ante los tribunales y también en algún momento ante su conciencia.

 

Primero, la demolición que hizo del frágil “estado de derecho” al dejar a los ciudadanos sin la protección del amparo judicial. Su decisión personalísima de detener el procedimiento penal contra López Obrador por desacato a un amparo de un juez, hirió fatalmente al ya frágil estado de derecho en México.

 

Segundo, y desde el punto de vista moral aun mas grave, fue la muerte que le dio a la esperanza de millones de personas, principalmente aquellos jóvenes que creyeron en él y a los que Vicente Fox les falló total y absolutamente.

 

Ahora los mexicanos tendremos que comenzar nuevamente a reconquistar el futuro, primero tratando de revivir la esperanza que Fox con su infidencia mató, luego reconstruir el estado de derecho al que Vicente Fox, con su falta de carácter e irresponsabilidad para con su deber, le dio la última estocada y finalmente, tratar de recuperar estos seis años perdidos en los que la ventana de oportunidad para crecer y hacer de nuestro país un verdadero y exitoso “jaguar” pudo bien haberse cerrado para siempre.


 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus