VIERNES, 9 DE MARZO DE 2007
Universidad Acreditada

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos Socialistas (II)

Arturo Damm
• ¿Otra tenencia?

Víctor Hugo Becerra
• El gobierno de López Obrador, un fracaso

Arturo Damm
• Noticias: una buena, una mala

Manuel Suárez Mier
• Destierro a los expertos

Arturo Damm
• Impuestos, la justificación moral

Luis Pazos
• Presupuesto 2020, ¿realista?


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Edgar Piña







“A partir del año 2000 las universidades “patito” han proliferado en forma descontrolada. En base a investigaciones especializadas se estima que en los últimos 6 años el número de organizaciones que ofrecen educación superior se ha incrementado en un 50 por ciento, la mayoría de las cuales no garantizan un nivel adecuado en sus programas de estudio.”


A partir del año 2000 las universidades “patito” han proliferado en forma descontrolada. En base a investigaciones especializadas se estima que en los últimos 6 años el número de organizaciones que ofrecen educación superior se ha incrementado en un 50 por ciento, la mayoría de las cuales no garantizan un nivel adecuado en sus programas de estudio.

 

Lo anterior tiene resultados nefastos para miles de jóvenes y padres de familia que son engañados por centros de educación que ofrecen títulos profesionales en tiempos mínimos, requisitos sumamente flexibles y pagos nada módicos. Para las víctimas de estas falsas universidades el desencanto y la triste realidad no se hacen esperar al no encontrar los así graduados ocupación digna en el mercado de trabajo, de por sí escaso y cada vez más exigente y mal pagado.

 

Hoy en día, lo que todo aspirante a cursar estudios de nivel universitario debe saber es que existen a nivel nacional organismos acreditadores de los programas de estudios que imparten las distintas universidades.

 

La acreditación es un proceso de evaluación de los planes y programas de estudio que tiene como objetivo medir su calidad y pertinencia y consiste en verificar que la educación que ofrece un centro de estudios cumple con un conjunto de normas en materia de contenidos, instalaciones, tecnología educativa, preparación de docentes y técnicas de enseñanza y evaluación, entre otros aspectos.

 

La importancia y el valor que tiene una acreditación de calidad para cualquier universidad pública o privada, es posible apreciarla a partir del dato de que de 2 mil instituciones de educación superior que hay en México, sólo 130 han logrado el reconocimiento por parte de la Federación de Instituciones Mexicanas de Educación Superior.

 

El Centro de Estudios Superiores del Estado de Sonora (CESUES), inició el año 2007 con cuatro certificados expedidos por los mencionados organismos acreditadores, mismos que respaldan la calidad y pertinencia de los programas educativos de comercio internacional y administración de empresas turísticas de la Unidad Académica Hermosillo; contaduría y administración de empresas de la Unidad Académica San Luis Río Colorado; y acuacultura de la Unidad Académica Navojoa.

 

De esta manera de las más de 20 instituciones de educación superior existentes en el estado de Sonora, el CESUES y la Universidad de Sonora, son los únicos centros de estudio que ofrecen carreras acreditadas y continúan sus esfuerzos para incorporar en esta categoría a otras carreras.

 

Como profesor investigador del Centro de Estudios Superiores del Estado de Sonora el autor de esta columna desea externar su satisfacción de pertenecer a una organización que se ha venido esforzando por colocarse en el nivel de la excelencia. Pero no se piense que este orgullo del que participa toda la comunidad universitaria CESUES es motivo de deslumbramiento y presunción, sino al contrario es el acicate para el esfuerzo permanente, la exigencia constante por la calidad y la búsqueda incansable del conocimiento innovador.

 

En el foco de este entusiasmo educativo se encuentra nuestra materia prima, el alumno, y en el extremo final del proceso se encuentra un producto singular: profesionistas competitivos y comprometidos con nuestra realidad.

• Educación / Capital humano

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus