MIÉRCOLES, 30 DE NOVIEMBRE DE 2005
El mercado

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No sé



El punto sobre la i
“Mercado significa libertad para producir y libertad para consumir. Atacarlo es atacar la autonomía de la voluntad.”
Antonio Escohotado


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“El mercado es la personificación institucional del proceso de intercambio voluntario en el cual se involucran individuos según sus varios roles.”


A partir del momento en que Dios pronunció la sentencia: “Con el sudor de tu frente comerás el pan”, creó para el hombre necesidades de consumo. Al principio, el ser humano resolvía esas necesidades en autosuficiencia; es decir, cada unidad familiar se proveía todo lo necesario para sobrevivir. Luego, en esa lucha constante por la supervivencia, el hombre descubre el principio de especialización e intercambio; con base en el cual, Juan se especializa en la producción de pantalones y Pedro, en la de leche, e intercambian. Al hacerlo, ambos obtienen, con los mismos recursos, mucho más leche y pantalones que en autosuficiencia. Cuando miles de individuos aplican este principio se forma una intricada red de interrelaciones e interdependencias conocida como el sistema de especialización e intercambio, en el cual ya no resulta práctico que cada individuo busque una contraparte para explorar la posibilidad de especializarse e intercambiar con ella. Cuando se topó con este escollo, el hombre descubre el concepto del mercado, lo cual facilitó mucho la especialización e intercambio.

 

Anteriormente, señalamos que “la forma más primitiva de mercado es la concurrencia de individuos a un determinado lugar, en fechas programadas, para intercambiar sus bienes, en forma de trueque.” Esta forma primitiva de llevar a cabo el intercambio fue un gran avance con respecto a la anterior. El siguiente gran avance llegó con el descubrimiento del dinero. Este redujo drásticamente los costos del intercambio y, entre otros aportes, permitió diferir, en el tiempo y en el espacio, el intercambio de bienes y servicios; lo que equivale a una modificación del concepto o forma original de mercado. Juan podía vender todos sus pantalones el día jueves en el sitio A, y adquirir los bienes que deseaba consumir, otro día, en el sito B.

 

El dinero también estimuló la llegada del intermediario, quien profundizó aun más los cambios en la forma de llevar a cabo el intercambio de bienes y servicios. Los individuos ya no tenían que acudir a sitios determinados para intercambiar (vender o comprar) bienes con sus contrapartes; podían vender o comprar productos al intermediario en cualquier momento y en el lugar donde éste se encontrara. Así, el intermediario, el dinero y otros medios modificaron significativamente el proceso de intercambio; el mercado.

 

¿Qué es, entonces? El mercado no es un mecanismo o un medio para lograr las funciones económicas básicas que deben llevarse a cabo en cualquier sociedad. No. La intricada red de relaciones que va surgiendo del proceso de intercambio, el marco institucional, es lo que constituye el mercado. Es decir, el mercado es la personificación institucional del proceso de intercambio voluntario en el cual se involucran individuos según sus varios roles. Por esta razón, no puede ser sustituido por el Estado o cualquier otro ente. La disyuntiva: Estado o mercado, que suele plantearse, no existe; no tiene sentido.


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