LUNES, 14 DE ENERO DE 2008
No se puede privatizar lo que nació privatizado

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El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


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“Con excelente sentido del humor se dice que PEMEX es una “empresa pública”. Ni la burla perdonan: PEMEX desde que nació es un monopolio privado y hermético. Los dueños de ese monopolio son los líderes sindicales asociados con una pandilla de políticos priístas.”


Hay dos cosas en las que estoy completamente de acuerdo con Andrés Manuel López Obrador: 1. Que a México le causó un grave daño el TLC y 2. Que PEMEX no debe ser un negocio privado.

 

Ahora bien, para evitar malos entendidos, debo aclarar que cuando hablo de TLC me refiero, como hizo alguna vez el humorista Catón, a “Tata Lázaro Cárdenas” y que cuando digo que PEMEX no debe ser un negocio privado me refiero, precisamente, a que tiene que dejar de serlo –monopolio hermético para beneficio de una pandilla- para competir con otras empresas petroleras y petroquímicas; es decir: Opino que cualquier cambio sustancial del actual “status quo” de PEMEX sería benéfico, sea dicho cambio su desaparición, la colocación de su capital –si lo tiene- entre todos los mexicanos a través del mercado de valores o, cuando menos, que dicho negocio (PEMEX) sea obligado a competir con otros negocios nacionales y extranjeros en beneficio de los consumidores. Más aún, en el extremo sospecho que lo mejor que nos puede pasar a los mexicanos, en el caso de PEMEX y del petróleo, es que ese energético se nos acabe… y tengamos que ponernos a trabajar (¡qué miedo!), porque para México el petróleo –sobre todo en épocas, como la actual, de altos precios del energético- ha significado algo tan poco recomendable como que un niño de 12 años se gane cientos de millones de pesos en la lotería y se le permita gastarlos a su antojo: ¡Jamás dará golpe en la vida hasta que se le acabe el dinero!

 

Vistas así las cosas mucho me temo que, en el fondo, no tengo ninguna coincidencia con el señor López Obrador. Su cruzada en contra de una presunta “privatización de PEMEX” es tan ridícula como hacer una campaña para evitar que se permita la venta de bebidas alcohólicas en los bares. ¡Demasiado tarde, don Andrés!, ¡PEMEX nació como monopolio privado de la “familia revolucionaria” porque así lo concibió el injustamente venerado TLC, Tata Lázaro Cárdenas del Río!, ¿cómo se podrá privatizar algo que siempre ha sido privado, hermético y monopólico?, es como lanzarse a una cruzada que preserve la castidad virginal de Britney Spears: ¡Imposible!

• Petróleo

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