Ideas al vuelo
Feb 25, 2008
Ricardo Medina

Los políticos y la salud pública

Ya que a nuestros egregios legisladores les ha dado por convertirse en infatigables comisarios de nuestra salud física, ¿sería demasiado pedir que enfocaran su ardiente y salutífero celo también al combate del consumo excesivo de azúcar, especialmente entre menores de edad?

A última fechas los legisladores mexicanos han descubierto una gran veta de actividad en la promoción de una vida saludable para todos los mexicanos. Al menos así es como nos han dicho, los propios legisladores, que debemos entender su súbito interés en convertir a México en algo así como un territorio “libre” de humo de tabaco, (uso sobremanera paradójico del término “libre” cuando en realidad se trata de prohibiciones).

 

Como pertinaz fumador que soy podría parecer el menos autorizado para censurar ese noble propósito, pero me preocupa que a veces quieren hacernos saludables sin que los hayamos seleccionado como médicos. La libertad es un bien más preciado que unos pulmones limpios.

 

En México –como en muchos otros países- se ha verificado un inusitado interés de los legisladores por alejar a los ciudadanos de los peligros del tabaquismo, esgrimiendo el argumento, plausible, de que el humo de los fumadores también daña a los no fumadores.

 

Las acciones legislativas van encaminadas a prohibir el acto de fumar en cada vez más espacios. También pueden leerse, tales acciones, como una cruzada para convertir el acto de fumar en un estigma social.

 

Todo esto podría ser bueno para la salud de la sociedad (no es ése el asunto de este artículo), pero sería candoroso pensar que la embestida legislativa obedece a un súbito episodio de filantropía que experimentaron los legisladores. Llama la atención que esos mismos legisladores –que se dicen tan preocupados por la salud de sus conciudadanos- nada hayan hecho hasta ahora para combatir otros hábitos aún más perniciosos (y mucho más caros para la sociedad cuando hay que atender sus consecuencias en la salud), como es el del consumo de refrescos azucarados, especialmente entre los menores de edad. ¿Veremos algún día campañas para hacer de las escuelas, los campos deportivos, los bares y los cafés “espacios libres de azúcar”?, ¿habrá letreros en las tiendas que dirán: “No vendemos refrescos con azúcar a menores de edad”? Lo dudo, hace poco no quisieron tocar a la industria refresquera ni con el pétalo de un impuesto más alto.



Comments powered by Disqus
El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
Entrar
Encuesta de la semana
Durante el 1T de 2020 el PIB se contrajo -2.2 % en comparación anual y -1.2% vs trimestre anterior, esto antes de la crisis por el COVID-19. Con esto son 4 trimestres consecutivos con caída, ¿cuándo volveremos a observar crecimiento económico en México?
Artículos recientes...
Manuel Suárez Mier
• ¿Qué sigue a la crisis económica?
Arturo Damm
• El reto
Rodrigo Hernández
• Analfabetismo económico mexicano
Arturo Damm
• Ackerman, ¿victimario?
Ricardo Valenzuela
• La economía cósmica
Arturo Damm
• Decrecimiento, preocupante