Jaque Mate
Feb 3, 2009
Sergio Sarmiento

Los retos de Obama

Los mercados bursátiles de Estados Unidos y del mundo recibieron a Obama con la mayor caída desde octubre del 2008. Es como si quisieran mandar el mensaje de que no hay señal que pueda alentar esperanzas en un terreno tan desolador como el de la crisis económica.

Después de la Presidencia de George W. Bush, quizá la peor en la historia reciente de los Estados Unidos, llega Barack Obama con un mensaje de esperanza y conciliación en uno de los momentos más difíciles de la historia económica de ese país y del mundo.

En un discurso inaugural emotivo, apenas 44 años después de la promulgación de la Ley de Derechos Civiles que en 1964 prohibió la discriminación racial, Obama supo hacer este 20 de enero un llamado de unidad en un momento en que Estados Unidos lo necesita más. El discurso empezó con un agradecimiento al Presidente saliente por todos sus esfuerzos para el país, pero continuó con un mensaje para demoler todo el legado de la era del presidente Bush.

 

Todos sabemos, sin embargo, que los llamados a la buena voluntad no son ya suficientes para generar una recuperación en lo que parece ser un desastre económico de enorme magnitud. Los mercados bursátiles de Estados Unidos y del mundo recibieron a Obama con la mayor caída desde octubre del 2008. Es como si quisieran mandar el mensaje de que no hay señal que pueda alentar esperanzas en un terreno tan desolador como el de la crisis económica.

 

El gobierno de Obama tendrá una serie de retos muy importantes en los próximos meses. El retiro de las tropas en Irak será una prioridad muy importante. La clave radica no sólo en dejar ese país del Medio Oriente en manos de los iraquíes sino en hacerlo de forma tal que no se genere una sangrienta guerra fratricida ante el hueco de autoridad que se vislumbra. Los retos en Afganistán, que Obama no ha prometido dejar a su suerte, son también enormes ante la escalada de violencia que se ha registrado en el país. El cierre de la ilegal cárcel en Guantánamo creada por Bush, y la prohibición de la tortura por parte de las Fuerzas Armadas del país —qué paradójico que tengamos que estar pensando, a estas alturas del siglo XXI, en prohibir la tortura—, serán también pasos difíciles en un país en el que los grupos conservadores siguen teniendo un papel muy importante a pesar del triunfo esperanzador de Obama en las elecciones del 2008.

 

Ningún reto será tan difícil e importante, sin embargo, como la reconstrucción económica del país. Tanto por las caídas en los precios de las viviendas, como por el desplome en los mercados de valores en un país en el que una porción muy importante de la población tiene acciones de empresas por compra directa o a través de fondos de pensiones, los estadounidenses han sufrido la destrucción de un tercio de su riqueza acumulada a lo largo de décadas de esfuerzo.

 

Y la experiencia nos dice que la paciencia y la esperanza se desvanecen con facilidad cuando la gente pierde sus ahorros. Por eso el mayor reto que tiene frente a sí el presidente Obama en los próximos meses es detener la sangría que está agobiando a la economía de Estados Unidos y del mundo. Si no lo logra, todos sus demás esfuerzos por transformar a la sociedad de su país y a la del mundo serán en vano.



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El punto sobre la i

Si le sacas $5000 a un tipo que trabaja y les das $1000 a cinco tipos que no trabajan, pierdes un voto pero ganas cinco. En el neto ganas cuatro. Ésta es la esfera piramidal más grande de la historia: se llama socialismo. Los que reciben planes no deberían tener derecho a votar.

Miguel Ángel Boggiano
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