VIERNES, 15 DE MAYO DE 2009
El enigma de la recuperación

¿Quién cree usted que ganará la elección presidencial?
Ricardo Anaya
Andrés M. López
José A. Meade
Otro



“El dinero es uno de los mayores instrumentos de la libertad creados por el hombre.”
Friedrich A. Hayek

Ricardo Medina









“Hay indicios de recuperación, pero bien sabemos que la economía, comparada con otras ciencias, tiene pocas certezas que ofrecer.”


La econometría es una herramienta más en la lucha de los economistas por entender la realidad de la que se ocupan –que no es otra que discernir cuáles asignaciones de recursos resultan más o menos eficientes, entre varias opciones, para enfrentar la escasez- e incluso, para algunos optimistas incorregibles, la econometría podría ser útil para elaborar pronósticos acertados.

 

Esto último es mero abuso de la econometría. Es ponerle numeritos a los horóscopos. Una variante del wishful thinking”.

 

Hay indicios de que los mercados mundiales creen que lo peor del golpe recesivo ya pasó. Los mercados –que no son otra cosa que personas de carne y hueso arriesgando recursos propios- suelen ser más acertados que los econometristas de laboratorio y mucho más certeros que los profetas interesados en que la realidad se ajuste a sus cartabones ideológicos.

 

La economía, comparada con otras ciencias, tiene pocas certezas que ofrecer. En el terreno de las disciplinas que estudian la conducta humana, con el auxilio de herramientas matemáticas y a través de métodos más o menos experimentales, terreno al que pertenece la economía, el principio de incertidumbre del físico Werner Heisenberger (enunciado en 1927) se vuelve algo así como el principio de lo incognoscible.

 

Sabemos que habrá recuperación, sospechamos, gracias a los mercados y a un puñado de indicadores –digamos la venta de nuevas casas en Estados Unidos–, que ya se “tocó piso” o casi, pero no sabemos mucho más. Ponerle numeritos a esas u otras conjeturas podrá ser, en todo caso, un juego divertido o una estratagema para defender o atacar a tal o cual gobierno, a tal o cual ideología, a tal o cual creencia, pero nada tiene que ver con la ciencia.

 

Mucho menos hemos logrado, en economía, dilucidar con exactitud la cadena de causas y efectos detrás de las recuperaciones.

 

Cuando se verifique el repunte de la actividad económica en Estados Unidos no sabremos a ciencia cierta si fue por las carretadas de dinero público o porque alguien atinó a las palabras que hicieron recobrar la confianza o simplemente porque millones de personas siguieron trabajando, se ajustaron el cinturón, aceptaron pérdidas y se levantaron…

 

Es la “ciencia” de muchos enigmas no resueltos. Por lo pronto, hay indicios de recuperación y la mayor parte de las carretadas de dinero público aún no se ejercen… Tal vez lo más honesto sería ahorrárselas a los sufridos contribuyentes.


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