VIERNES, 6 DE AGOSTO DE 2010
¿Rescatar a Mexicana?

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“No es tarea del gobierno rescatar empresas, por más grandes, importantes o emblemáticas que sean.”


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Mexicana de Aviación está a punto de la quiebra, razón por la cual, por lo menos en algunos casos, se pregunta si, por tratarse de una empresa de tal magnitud, el gobierno no debería entrar al quite y rescatarla. La respuesta, tanto desde el punto de vista ético, como desde la perspectiva económica, es un rotundo no, y ello, antes que por cualquier otra razón, por principio: no forma parte de las tareas esenciales del gobierno rescatar empresas al punto de la quiebra, por más grandes, importantes o emblemáticas que éstas sean, tal y como puede ser el caso de Mexicana de Aviación.

Dado que el rescate gubernamental de empresas en problemas se hace con parte de los impuestos cobrados a los contribuyentes, lo cual supone haberlos obligado a entregarle al gobierno parte del producto de su trabajo, su justificación ética es nula, ya que, lo que realmente hace el gobierno al rescatar una empresa, es obligar al contribuyente a rescatar, con parte del producto de su trabajo, a la mentada empresa, lo cual es una arbitrariedad, porque al ser humano se le debe obligar a no hacer el mal, pero no se le debe obligar (ni directamente, obligándolo a aportar trabajo, ni indirectamente, obligándolo a aportar parte del producto de su trabajo), a hacer el bien, bien que, de hacerse, debe hacerse voluntariamente, ya que solamente en tal caso tiene valor moral.

Dado que la quiebra de una empresa supone, entre otras cosas, la liberación de factores de la producción, comenzando por el trabajo humano, que estaban siendo utilizados de manera poco productiva y poco competitiva, su rescate supone mantener esa poco productiva y poco competitiva manera de gestionarlos, lo cual, precisamente por ser poco productiva y poco competitiva, resulta antieconómica o, dicho de otra manera, un despilfarro de recursos que, en manos de una administración más eficiente, llegarían a ser más productivos y más competitivos, siendo estos dos objetivos – mayor productividad y mayor competitividad -, los que deben guiar la dirección de los factores de la producción, comenzando por el trabajo.

Desde un cierto punto de vista la quiebra de empresas es un proceso por el cual, al final del mismo, los factores de la producción, comenzando, ¡insisto!, por el trabajo humano, se trasladan desde una mala gestión hacia una buena administración, con los resultados que ello tiene en materia de productividad y competitividad.

Entiendo que haya más de un interesado en el rescate gubernamental de Mexicana de Aviación, pero sé que dicho rescate, tanto desde el punto de vista ético, como desde la perspectiva económica, sería un error en el cual el gobierno no debe caer ya que, de caer en él, estaría obligando al contribuyente a hacer el bien, lo cual es abuso de poder, sin olvidar que, además, estaría manteniendo factores de la producción en una situación de poca productividad y poca competitividad, lo cual es, nuevamente, abuso de poder.

No es tarea del gobierno rescatar empresas, por más grandes, importantes o emblemáticas que sean.

• Competencia • Impuestos • Productividad / Competitividad

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