LUNES, 22 DE AGOSTO DE 2011
Estupefactos por el cochinero de Moreira

¿Usted cree que la economía mexicana entrará en recesión en los próximos meses?
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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Juan Pablo Roiz







“Ya se sabe que uno de los ancestrales hábitos priístas exitosos consiste en saber salpicar a los correligionarios..., pero Humberto Moreira no se ha enterado que se trataba de salpicar beneficios, prebendas, contratos, ayudas o patrocinios, ¡no de salpicar mierda! ¿Cuánto tiempo le queda a este señor como dirigente del PRI?”


Estimados lectores, en estos momentos no sé cuál de estos hechos –todos alrededor del descomunal crecimiento de la deuda pública de Coahuila que llevó a cabo Humberto Moreira, todavía presidente del PRI- me tiene más estupefacto:

  1. El hecho de que Humberto Moreira haya pensado que su criminal e irresponsable manejo de las finanzas públicas de Coahuila podría pasar desapercibido.

  2. El hecho de que haya bancos tan idiotas que le prestaron al estado de Coahuila miles de millones de pesos sin contar con información exhaustiva de la deuda total de ese estado y sin pedir que la nueva deuda se garantizase con participaciones federales futuras (si hubiesen pedido tal garantía todos los pasivos públicos de Coahuila tendrían aval del gobierno federal, pero de los más de 30 mil millones de pesos que debe ese estado, sólo tienen aval del gobierno federal unos 8 mil millones de pesos).

  3. El hecho de que ahora se esté cocinando una reestructura de la deuda descomunal heredada por Humberto Moreira mediante la contratación de un nuevo financiamiento por más de 30 mil millones de pesos, ¡con la misma banca comercial que le prestó antes con singular desparpajo!

  4. El hecho de que una buena parte de los electores de Coahuila, los suficientes no me cabe duda, hayan decidido darle su voto al hermano del gobernador que los endeudó hasta la coronilla (y que les dejó ciudades como Torreón a los narcos, ¿a cambio de qué?) para que siga el expolio por otros seis años.

  5. El hecho de que la inmensa mayoría de los medios de comunicación y de nuestros “valerosos” periodistas hayan corrido un tupido velo sobre las tropelías de Humberto Moreira y sus compinches. O son muy idiotas, o son muy flojos o se mueren de miedo o son cómplices. Que no vuelvan a presumir de sus dedos flamígeros, ni de su incansable, ja, ja, ja, espíritu inquisidor y justiciero, y

  6. La tibieza o acomplejamiento del PAN para sacar jugo de la denuncia de las tropelías de Moreira. En política, como en futbol, hay que saber rematar. No saben hacerlo.

No se necesita mucha perspicacia para saber que muchos priístas más o menos inteligentes (entre los cuales obviamente NO están los hermanitos Moreira, que cuando se atascan ni siquiera tienen el cuidado de limpiar su cochinero) están que trinan contra el tal Humberto Moreira…, empezando por Enrique Peña Nieto. Ya se sabe que uno de los ancestrales hábitos priístas exitosos consiste en saber salpicar a los correligionarios…, pero Humberto Moreira no se ha enterado que se trataba de salpicar beneficios, prebendas, contratos, ayudas o patrocinios, ¡no de salpicar mierda!

Por cierto, que alguien le explique a Manlio Fabio Beltrones que pierde su tiempo defendiendo a Moreira. Es impresentable, ¿o será que Beltrones no quiere que se siga destapando la alcantarilla?

¿Cuánto tiempo le queda al señor Humberto Moreira como dirigente del PRI? Se corren las apuestas: ¿un mes?, ¿dos semanas?, ¿seis días?

Y es que si los priístas no se deshacen de su actual presidente formal ya pueden olvidarse de regresar a Los Pinos.

Por lo que hace al PAN, que debería sacarle jugo al asunto porque esto es política y no un torneo de retórica en la sala de casa, el panorama es desalentador con una sola excepción (que les platico más adelante)… Tenemos a Juan Molinar Horcasitas que habla mucho, se enreda más y no sabe rematar. Júrenlo que si alguna vez ha jugado futbol jamás anotó, ni estando solo, con la portería frente a él y con el portero desmayado… Tenemos a Santiago Creel, patético, echando bravatas a sus compañeros de partido y no atina siquiera a darle una raspadita al tal Moreira (el pobre no sabe dónde está la portería contraria)… Tenemos a Josefina Vázquez Mota, a quien yo creí más ducha y me equivoqué, entretenida haciéndole carantoñas al poeta del pacifismo bobalicón… (Retiro lo dicho hace algunas semanas acerca de Vázquez Mota: no debe ser la candidata del PAN, sobre todo ahora que ya la adoptó el periódico “Reforma” como su candidata “in pectore”, ¿a poco no lo han notado?).

La única excepción que encuentro, entre tanto panista pasmado y acomplejado, es Ernesto Cordero. Con elegancia y en su papel como Secretario de Hacienda se limita a hacer un comentario “técnico” sobre el asunto de la deuda pública de Coahuila: les esperan años muy difíciles a los ciudadanos de Coahuila porque “las deudas de hoy son, inevitablemente, los impuestos de mañana”. O ajustan gastos durante muchos años para poder pagar o suben los impuestos locales. Con eso basta. (Me parece que sólo Cordero, entre los aspirantes panistas, entiende el brete en que metió Moreira no sólo a Coahuila, sino al PRI y lo entiende por tecnócrata… por eso Cordero no necesita gritar o aventar adjetivos al estilo Molinar Horcasitas, le basta dar cifras y hacer cuentas; con eso basta para que entendamos que Humberto Moreira no sólo fue mentiroso y deshonesto con la ciudadanía, también ha demostrado que tiene muy poca materia gris en el cráneo).

Pobres coahuilenses, y todavía votaron –muchos de ellos, hasta darle el triunfo al PRI- por el hermano de quien les endilgó esa carga por varias generaciones.

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