MIÉRCOLES, 31 DE AGOSTO DE 2011
Gobiernos mexicanos, ¿qué tan bien portados?

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El punto sobre la i
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“No hay que olvidar que el Federal no es el único gobierno que opera en el país, ni el único que puede hacer daño por obra y gracia de un mal manejo de sus finanzas.”


En el último Pesos y Contrapesos me pregunté qué tan bien portado ha sido el Gobierno Federal en lo que respecta al manejo de su deuda, y respondí centrando la atención en la evolución de la misma como porcentaje de sus ingresos: en el 2000 la deuda total del Gobierno Federal equivalió al 91.7 por ciento de sus ingresos; en el 2010 al 173.3. Este aumento apunta en la dirección equivocada y, de mantenerse la tendencia, será cuestión de tiempo para que el Gobierno Federal enfrente un problema más grave del que ya enfrenta: sí, del que ya enfrenta, el del sobreendeudamiento, es decir, el de una deuda creciente como porcentaje de sus ingresos.

Pero no hay que olvidar que el Federal no es el único gobierno que opera en el país, ni el único que puede hacer daño por obra y gracia de un mal manejo de sus finanzas. Además del Federal están los gobiernos estatales y municipales, cuyos comportamientos en materia de deuda dejan mucho que desear. Leemos, en el Informe Semanal de la Secretaría de Hacienda, correspondiente al periodo del 1 al 5 de agosto que la “deuda pública de los estados y municipios (es) una debilidad a corregir”, ya que “a pesar de que el Gobierno Federal ha puesto énfasis en este aspecto, algunos gobiernos locales han incurrido en endeudamientos que en ciertos casos comienzan a comprometer sus finanzas públicas…”, muestra de lo cual lo son los siguientes datos: “El saldo de las obligaciones financieras de entidades federativas y municipios asciende en el primer trimestre del presente año a 315 mil millones de pesos, un crecimiento real de 122% respecto al 2000. Los estados que registran un mayor crecimiento en su deuda pública para este mismo periodo son Veracruz, Michoacán, Nayarit, Hidalgo, Oaxaca, Aguascalientes, Zacatecas y Quintana Roo. Para el caso particular de Veracruz, éste alcanzó un crecimiento real de más de 78,000% durante el lapso referido”. ¡78 mil por ciento! ¡Vaya irresponsabilidad fiscal! Pero, no lo olvidemos, no tiene la culpa el indio sino el que lo hace compadre, y aquí lo que lo hace compadre es la ausencia de un marco institucional (reglas del juego) que elimine al endeudamiento como fuente, ¡sobre todo ordinaria y habitual!, de financiamiento del gasto gubernamental, ya se trate del gobierno Federal, ya de los estatales, ya de los municipales, marco institucional que supone, necesariamente, ¡y perdón que insista, pero hay que insistir!, el séptimo mandamiento del Decálogo para el buen comportamiento del gobierno: “Aceptarás, como falta peligrosa, el déficit presupuestario y, por ello, el endeudamiento, motivo por el cual, por ninguna causa y en ningún monto, te endeudarás: financiarás todo tu gasto, única y exclusivamente, con impuestos”.

El informe de la SHCP, termina apuntando que “si bien la situación de la deuda pública de los estados y municipios no es alarmante, sí existe una debilidad estructural que hay que corregir…”, debilidad que consiste, esto lo digo yo no la SHCP, en la ausencia del séptimo mandamiento, debilidad esencial.

• Problemas económicos de México • Política fiscal • Federalismo

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