MARTES, 6 DE AGOSTO DE 2013
Pobreza

¿Usted cree que con la reciente disminución de la tasa objetivo del banco central se incrementará el crecimiento económico en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Manuel Suárez Mier
• Destierro a los expertos

Arturo Damm
• Impuestos, la justificación moral

Luis Pazos
• Presupuesto 2020, ¿realista?

Arturo Damm
• El presupuesto y el crecimiento

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos y Socialistas (I)

Arturo Damm
• Los dos problemas

Víctor Hugo Becerra
• Los nuevos enemigos de la Libertad


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Isaac Katz







“Se podrán seguir gastando carretonadas de recursos sin que se logre un avance significativo en el combate a la pobreza si esto no va acompañado de un cambio significativo del arreglo institucional, de las reglas del juego, que derive en mayor crecimiento económico y en mejores oportunidades para la población.”


En septiembre de este año se cumplen 192 años de haberse logrado la independencia de México. En estas un poco más de 19 décadas, solo en seis de ellas ha habido un proceso relativamente sostenido de crecimiento económico: dos durante el Porfiriato y las de los cuarentas hasta principios de los ochentas del siglo pasado. Poco crecimiento y por muy poco tiempo, dan como resultado que el nivel de desarrollo económico de México sea relativamente bajo. La economía mexicana es, en términos absolutos, la decimoprimera economía más grande del planeta pero, medida de acuerdo al índice de desarrollo humano estimado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo estamos en el lugar 61.

Lo anterior viene al caso ahora que CONEVAL presentó la medición de la pobreza para el año 2012 y, por la información revelada, lo que podemos afirmar es que como Nación la hemos hecho muy mal en el proceso de desarrollo económico. Las cifras de pobreza reportadas son dramáticas. He aquí las principales:

53.2 millones de personas (45.4% de la población) vive en condiciones de pobreza, de las cuales 42.8 millones (36.5%) tiene una condición de pobreza moderada y 10.4 millones (8.9%) en pobreza extrema. Solo 23.3 millones de personas (19.9%) no son pobres ni vulnerables. Por carencias sociales los datos son (en porcentaje de la población total): acceso a servicios de salud: 42.8%; rezago educativo: 24.5%; acceso a la seguridad social: 61.2%; calidad y espacios en la vivienda: 13.6%; acceso a los servicios básicos en la vivienda (agua potable, drenaje y electricidad): 15%; y, acceso a la alimentación: 23.3%. Finalmente, según reporta CONEVAL, el 20% de la población tiene un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo y 51.6% un ingreso inferior a la línea de bienestar.

Que la economía haya crecido relativamente poco a los largo de su vida independiente explica en gran medida por qué la persistencia de tan altos niveles de pobreza, pero no es suficiente. La pobreza en nuestro país tiene un carácter estructural porque el diseño de nuestro arreglo institucional no es el que se requiere para lograr altas tasas de crecimiento pero, más aún, es uno diseñado para la extracción de rentas, uno que castiga relativamente más a los más pobres, como son las prácticas monopólicas privadas y gubernamentales, así como actos de corrupción gubernamental, a lo cual hay que agregarle, como elemento primordial, una ineficiente definición y protección de los derechos privados de propiedad que, por sí mismos, inhiben el crecimiento y el abatimiento de la pobreza (qué mejor ejemplo que el arreglo institucional de la tenencia de la tierra: minifundios y ejidos muy poco productivos y cuya población es en consecuencia pobre).

Por décadas, el gobierno ha diseñado e instrumentado un sinnúmero de programas dizque enfocados a combatir la pobreza; cientos de miles de millones de pesos erogados año con año pero la mayor parte de ellos sin un impacto significativo para reducir la pobreza, sea porque fueron mal diseñados (transferencias regresivas), porque estos se perdieron en la administración burocrática o en abierta corrupción. Se podrán seguir gastando carretonadas de recursos sin que se logre un avance significativo en el combate a la pobreza si esto no va acompañado de un cambio significativo del arreglo institucional, de las reglas del juego, que derive en mayor crecimiento económico y en mejores oportunidades para la población. Y recuerden, la ventana de oportunidad demográfica está por acabarse.

• Populismo • Subsidios • Pobreza y desigualdad

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus