SÁBADO, 24 DE AGOSTO DE 2013
DF: ¿Ciudad, estado, alcalde o gobernador?

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“Miguel Mancera puede pasar a la historia al llamarse como lo que es, y convertirse en el primer alcalde de la Ciudad de México.”


Cuando hay una reunión internacional de alcaldes, los jefes de gobierno del DF se presentan como tales, acuden a sus reuniones y reciben distinciones; pero cuando hay reuniones de gobernadores también asisten y se ponen la camiseta de gobernadores. Hasta 1997 al gobernante del D.F., residencia de los poderes federales, se le denominaba regente, designado por el Presidente de la República, a partir de ese año lo fue por voto directo. Es correcto que los habitantes del D.F. voten para elegir a sus autoridades, sin embargo se han multiplicado innecesariamente las autoridades que lo gobiernan: delegados, con plantillas de funcionarios como si fueran un municipio, una onerosa asamblea, que no cesa de inventar leyes que encarecen los costos de transacción y de gobernar, al multiplicar legislaciones que confunden y causan inseguridad jurídica.

A la máxima autoridad de la ciudad se le llama Jefe de Gobierno y en nombre de una mayor autonomía aconsejan crear una Constitución, lo que es innecesario, aunque pueda dar dividendos políticos y mayor poder al partido gobernante. La Ciudad de México, nombre que plantea Miguel Ángel Mancera, es correcto, pero inadecuado proponer una Constitución. Las ciudades son gobernadas por alcaldes y a su máxima autoridad se le denomina alcalde aquí y en China, donde la máxima autoridad de la municipalidad de Pekín es un Alcalde. París es un municipio, gobernado por el Partido socialista, y su máxima autoridad es un alcalde. En Washington D.C. (Distrito de Columbia) la máxima autoridad es el alcalde.

En México lo correcto es cambiar la denominación de “Jefe de Gobierno” por la de alcalde. Ojalá el Dr. Miguel Mancera no se deje calentar la cabeza por quienes le proponen una Constitución o la creación de un estado. En los estados las constituciones solo han servido para que en nombre de la autonomía que les da, los gobernadores no rindan cuentas claras de los dineros públicos que manejan. En Chiapas modificaron la Constitución estatal para deslindar “constitucionalmente” al gobernador de cualquier desfalco acontecido en su gobierno.

Miguel Mancera puede pasar a la historia al llamarse como lo que es, y convertirse en el primer alcalde de la Ciudad de México.

• Distrito Federal / CDMX

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