LUNES, 23 DE DICIEMBRE DE 2013
¿Qué nos depara el destino? (¿alguien sabe?) I

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“¿Qué tan eficaces somos los economistas a la hora de predecir?”


¿Cuándo fue que a los economistas nos confundieron con adivinos? Pregunto porque buena parte de las preguntas que nos hacen a los economistas tienen que ver con el futuro. ¿Cuánto va a crecer la economía? ¿Cuántos nuevos empleos se van a crear? ¿Cuál será la inflación? ¿Qué pasará con el tipo de cambio? ¿Subirán o bajarán las tasas de interés?, y así una y otra vez.

Muestra, la más clara, de este confundir al economista con el adivino la tenemos en la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, que mes tras mes levanta, entre 38 grupos de análisis y consultoría económica del sector privado nacional y extranjero, el Banco de México, encuesta que muchos utilizan para responder la pregunta ¿Qué nos depara el destino?, pregunta que parte de dos supuestos cuestionables: 1) que el destino, concebido como una fuerza que predetermina los hechos futuros, existe; 2) que es posible conocerlo a priori, es decir, predecirlo (lo cual, tal vez, haría posible modificarlo, con lo cual ya no sería destino).

Para darnos una idea de la eficacia de los economistas a la hora de predecir el futuro, comparemos lo que hace un año, según los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado de noviembre del 2012, predijeron, para 2013, los economistas encuestados, con lo que predijeron ellos mismos un año después, según los resultados de la Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado de noviembre del 2013, y centremos la atención en la más importante de las variables económicas, la producción de bienes y servicios, el Producto Interno Bruto, PIB.

En noviembre del 2012 los economistas encuestados por el Banco de México predijeron, para 2013, un crecimiento del PIB de 3.44 por ciento. Un año después, en noviembre de 2013, la predicción del crecimiento del PIB, para 2013, fue de 1.28 por ciento.

Otra variable, la inflación. En noviembre del 2012 los economistas encuestados por el Banco de México pronosticaron, para 2013, una inflación de 3.77 por ciento. Un año después, en noviembre de 2013, el pronóstico de inflación, para 2013, fue de 3.71 por ciento.

Una más, la tasa de interés (Cetes a 28 días, al final del año). En noviembre del 2012 los economistas encuestados por el Banco de México vaticinaron, para finales del 2013, una tasa de interés de 4.54 por ciento. Un año después, en noviembre de 2013, el vaticinio de la tasa de interés, para finales 2013, fue de 3.47 por ciento.

Una última, el tipo de cambio peso-dólar (a final del año). En noviembre del 2012 los economistas encuestados por el Banco de México predijeron, para el cierre de 2013, un tipo de cambio de 12.69 pesos. Un año después, en noviembre de 2013, la predicción del tipo de cambio, para el cierre de 2013, fue de 12.90 pesos.

Con tanto cambio en las predicciones, ¿qué tan eficaces somos los economistas a la hora de predecir?

Continuará.

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