LUNES, 4 DE AGOSTO DE 2014
Dudas sobre la Ley Energética

¿Usted considera que la política debe estar por encima de la economía?
Sí, la política debe estar por encima de la economía
No, la economía debe estar por encima de la política
No, la economía debe estar al margen de la política
No sé



El punto sobre la i
“Trato de tomar los mejores elementos de la justicia social y de la libertad económica. Lo que exploro es la posibilidad de una tercera constelación, más alta que las otras dos, moralmente mejor. Libertad económica, sí; justicia social, sí.”
John Tomasi


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“Celebro a las leyes que rompen con los monopolios nefastos del Estado, pero aún dejan mucho que desear sobre la soberanía del consumidor ante los mismos. ”


Con la finalización del dictamen energético que pasará próximamente a revisión del Senado, concluye un período histórico en el que México rompe por primera vez con los nefastos monopolios energéticos. No obstante, se mantienen ciertos privilegios para las que ahora pasarán de paraestatales a “empresas productivas del Estado”.

Ya en su momento habrá espacio para ver si las leyes secundarias o reglamentarias están bien hechas y no traen incentivos económicos perversos como la de los derechos de propiedad de las tierras; espero no haya abusos, pero dada la propiedad comunal y ejidal de México, tengo serias dudas, sobre todo cuando los políticos imponen tasas de utilidad para los tenedores de tierra con recursos energéticos que decidan asociarse con empresas privadas petroleras y de electricidad de entre el 0.5 y el 3%, eso lo debe determinar el mercado y no los burócratas, en fin ya veremos. Por lo pronto, por la historia económica de México, dudo que las empresas del Estado sean productivas.

Por otro lado, la izquierda retrógrada y populista mexicana ya se desgarra las vestiduras y acusa de traidores al PAN y al PRI, les dicen “vende patrias” y sometidos al capital de las trasnacionales petroleras extranjeras. Perdón, señores izquierdistas, si están participando en el mercado político formal, así son las reglas en la política, ganan las mayorías. O qué, ¿ya se les olvido junto con el PRI nos “mayoritearon” a la sociedad y nos impusieron un mayor número de impuestos con tasas más altas? 

Si no es lo que los izquierdistas desean que se imponga como política pública, entonces se trata de “traición a la patria”. Mayor conducta fascistoide no puede haber.

La izquierda mexicana después de esto ¿se convertirá en “asesina de empresarios productivos” como en los años setenta? Sería terrible, pero lo dudo, pues están muy cómodos con el presupuesto millonario a los partidos políticos.

Un acierto contradictorio de la izquierda: reclamar que todos los contribuyentes cautivos tengamos que terminar financiando a los gigantescos pasivos laborales de PEMEX y CFE. Sí, ese reclamo es muy válido, pues aun cuando finalmente los pasivos de las paraestatales se constituyen en deuda pública, hay que señalar como causas del mismo a los abusos del contrato colectivo por parte de los sindicatos corruptos de las paraestatales, en especial el petrolero. Pero lo contradictorio es que esa misma izquierda pretenda mantener los privilegios monopólicos de PEMEX y CFE, ¿pues de qué se trata señores?, si hay alguna causa de la corrupción, mega endeudamiento, y enriquecimiento ilegal de contratistas y funcionarios de PEMEX, es el haber mantenido durante décadas a dichas paraestatales como monopolios del Estado manejadas con criterios políticos y no económicos y con una nula rendición de cuentas a la sociedad (siempre pasa con las empresas del gobierno mexicano).

Y por dios, la Secretaría de Hacienda no es la causante del desastre financiero de empresas estatales como PEMEX. Hacienda fue una camisa de fuerza para frenar los excesos de la paraestatal. Con las nuevas reglas de autonomía, espero que si PEMEX o CFE cometen errores económicos desastrosos, quiebren, como le pasaría a cualquier empresa privada. Al parecer las nuevas leyes siguen garantizando que aunque pierdan dinero, sigan existiendo estos nefastos monopolios. Me da miedo que Hacienda ya no sea un muro contra el despilfarro de las empresas del gobierno.

Termino este artículo con las siguientes observaciones que están muy claras (economistas ciegos no intenten hacer modelos econométricos, la información pública es muy diáfana):

Celebro a las leyes que rompen con los monopolios nefastos del Estado, pero aún dejan mucho que desear sobre la soberanía del consumidor ante los mismos. Ya escribiré más al respecto.

• Petróleo • Problemas económicos de México • Reforma energética

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