VIERNES, 19 DE JUNIO DE 2015
Peligra liderazgo de EU

A un año del comienzo del gobierno de López Obrador, usted cree que hemos mejorado en...
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“De veras queremos copiar este modelo, que además seria aplicado por burócratas mexicanos?”


El Congreso de Estados Unidos acaba de humillar al Presidente Barack Obama al votar en contra de una parte de su solicitud para concertar acuerdos comerciales que coloquialmente se conoce como “fast-track,” lo que pone en entredicho la negociación de las Alianzas Transpacífica y Transatlántica (TPP y TTIP por sus siglas en inglés).

Como predijimos en esta columna semanas atrás, cuando el Senado aprobó en una segunda votación el paquete legislativo del “fast-track,” que consiste de tres leyes diferentes, Obama fue incapaz de allegarse los votos de sus correligionarios, vitales para alcanzar la aprobación de la Cámara de Representantes.

Aún peor, el voto de 126 a favor y 302 en contra de autorizar el paquete de apoyo a trabajadores desplazados por competencia externa, sin el cual no puede haber “fast-track,” fue encabezado por la diputada Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata y aliada clave –hasta el viernes- de Obama en el Congreso, a pesar de que el Presidente había ido al Capitolio esa mañana a presionar a sus cófrades.

Los líderes de la mayoría republicana que favorecen la libertad de comercio y que en esta ocasión se aliaron con su archi-rival Obama, planean volver a poner a votación la legislación derrotada, pero advirtieron a la administración que tendrá que trabajar con ahínco y efectividad para conseguir los votos complementarios ineludibles.

De negársele el voto favorable en las próximas semanas, la agenda de negociaciones comerciales de EU se vendrá al suelo, y su liderazgo como creador de instituciones y leyes a favor de la libertad de comercio a nivel global desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, se verá obnubilado si no es que completamente liquidado.

Si bien esta situación no es buena para el mundo en general y significará que rivales como China amplíen y consoliden un liderazgo que ya han empezado a ejercer, paradójicamente puede ser favorable para México que ya cuenta con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que implícitamente se estaba replanteando como parte de las negociaciones del TPP que incluyen a los tres socios del TLC.

Ello se debe a que en el TPP se negocian temas que van mucho más allá de lo que se incluyó en el TLC de Norteamérica, y que contienen la homogeneización de: regulaciones internas y procesos regulatorios; el estatus de empresas paraestatales; servicios financieros; el medio ambiente; y el régimen laboral.

De fracasar el TPP, algunos de estos temas pueden retomarse sin tocar el Tratado, en el contexto trilateral de Norteamérica y avanzar en nuestra integración regional, e ignorar otros que no resulten deseables, como sería copiar con elevados costos los estándares de EU en emisión de gases o su nueva regulación financiera.

El mismo puede ser el caso de normas para el medio ambiente y asuntos laborales, que fueron objeto de tratados “laterales” cundo se negoció el TLC de Norteamérica con el Presidente Clinton en 1993, pero se diseñaron de tal forma que no impusieran costos imposibles para México, lo que seguramente no es lo que se discute en el TPP.

Específicamente, el intento de que todos los regímenes y procedimiento regulatorios de los países miembros del TPP, converjan hacia el modelo burocrático en vigor para el gobierno federal de EU, puede resultar suicida pues su Código de Regulaciones Federales es un mamotreto infame que se acerca a las 200 mil páginas.

Este vademécum de estatutos burocráticos, que ha crecido con mayor rapidez desde el arribo de Obama, tiene cincuenta capítulos que se revisan todos los años y sólo su índice cuenta con 1,170 hojas. Se estima que el costo para la economía de EU de cumplir con esta montaña de trámites es de 2 billones (2 trillion, como se cuenta en EU) de dólares, alrededor del 11% de su PIB y el doble del PIB de México.

¿De veras queremos copiar este modelo, que además seria aplicado por burócratas mexicanos?

• Estados Unidos

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