MARTES, 20 DE OCTUBRE DE 2015
El sándwich de 1,500 dólares

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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Víctor M. Sánchez Valdés







“¿Cómo es posible que cualquier tienda pueda vender un sándwich a menos de seis dólares, cuando Andy George necesitó de 1,500 dólares y seis meses de su vida para reproducir el proceso de fabricación?”


Hace cinco meses el conocido videoblogger Andy George publicó en su canal de YouTube How to Make Everything, una serie de vídeos en donde explica el proceso que siguió para producir desde cero todos los ingredientes que son necesarios para elaborar un sándwich, el cual le llevó seis meses de trabajo y tuvo un costo de 1,500 dólares.

Es importante mencionar que el sándwich en cuestión no tenía ingredientes exóticos, de hecho, se podría clasificar como bastante convencional, ya que estaba compuesto de pan, pepinillos, jalapeños, lechuga, tomate, cebolla, mayonesa, mantequilla, sal, miel, queso y una pechuga de pollo a la parrilla.

Quizá algunos de ustedes se estarán preguntando, por qué Andy George gastó 1,500 dólares y seis meses de su vida, cuando pudo haber tomado su coche e ir a la tienda más cercana para comprar un sándwich similar por un precio que difícilmente rebasaría los 6 dólares.

Es probable que con sus vídeos, Andy George sólo buscara transmitir que algo que parece tan simple como comprar un sándwich, conlleva un gran número de procesos individuales que difícilmente podría llevar a cabo una sola persona, pero además estos vídeos muestran los beneficios del libre mercado y de la división del trabajo.

Es por ello que el objetivo del presente artículo será analizar las implicaciones de los vídeos de Andy George, a la luz de una serie de conceptos que se utilizan en la economía y en la corriente de pensamiento político conocida como liberalismo.

Lo primero que tenemos que preguntarnos es: ¿Cómo es posible que cualquier tienda pueda vender un sándwich a menos de seis dólares, cuando Andy George necesitó de 1,500 dólares para reproducir el proceso de fabricación?, la respuesta a dicha interrogante estriba en el hecho de que Andy George no es especialista en la producción de ninguno de los ingredientes del sándwich o dicho de otra manera, su proceso de producción fue más ineficiente que el de los fabricantes de los diversos elementos del emparedado.

En su libro La Riqueza de las Naciones Adam Smith nos explica el principio de la división del trabajo y de la especialización de las tareas, a través del ejemplo de la fabricación de alfileres, él argumenta que un trabajador que no está habituado al proceso y a las herramientas para la producción de este bien, en un día podría elaborar muy pocos alfileres, incluso ninguno. Mientras que un trabajador calificado puede fabricar cientos de alfileres en un día, con los mismos instrumentos. Este trabajador es más eficiente porque su proceso de especialización le ha permitido desarrollar una serie de destrezas, conocimientos y atajos que le ayudan a utilizar mejor el tiempo y los recursos.

Andy George se tardó tanto en producir todos los ingredientes necesarios para elaborar su sándwich, porque no era especialista en ninguno de los procesos productivos. En muchos casos tuvo que aprender de cero, tampoco contó con la mejor tecnología disponible y tampoco logró aprovechar las economías a escala que se derivan de la producción en grandes cantidades de un mismo bien.

Es importante tomar conciencia que los productores de tomate, pan o pollo que hoy están en activo, pueden ofrecer precios muy bajos porque la competencia con otros productores los ha llevado reducir los costos y a mejorar los procesos y los que no lograron hacerlo tuvieron que cerrar y dedicarse a otras tareas.

En términos de Werner Sombart y Joseph Schumpeter, se dio un proceso de destrucción creativa en donde los menos capaces e ineficientes desparecieron y sólo los productores que lograron encontrar la tecnología y los procesos más eficientes pudieron sobrevivir.

Hay otro elemento que ayuda a los empresarios a coordinar sus esfuerzos para lograr un fin, aún sin darse cuenta de que todos trabajan en conjunto, ese elemento es el libre mercado y en especial: un sistema de precios que se ajustan a partir de la oferta y la demanda.

Para entender mejor cómo funciona el proceso de coordinación de esfuerzos a través del sistema de precios, podemos recordar un pequeño cuento que escribió hace muchos años Leonard Read llamado “Yo el Lápiz”, en donde un lápiz convencional nos cuenta de dónde vinieron todos los elementos que se utilizaron para su fabricación, como la madera, el grafito, la goma o el cintillo de metal.

El argumento central del cuento es que a pesar de que parece sencilla la fabricación del lápiz y que éste tiene muy pocos elementos, no hay en el planeta una sola persona que conozca con detalle todas las acciones que se tuvieron que llevar a cabo para la producción del mismo y que a pesar de ello, se fabrican millones de lápices cada año.

También se menciona que a pesar de que miles de personas intervienen por separado en la generación de los distintos elementos, muy pocos de ellos se conocen entre sí y muchos nunca han tenido contacto con los demás y a pesar de ello, se logra una coordinación asombrosa. La explicación detrás de estos esfuerzos, que por cierto nadie controla en su totalidad, es que cada uno cumple su función porque tienen un incentivo económico para hacerlo, por ejemplo, el minero de Sri Lanka extrae el grafito porque recibió un sueldo y el dueño de la mina lo envía a los Estados Unidos porque recibió un pago.

Al final, el cuento tiene dos moralejas, la primera es que la planificación central nunca va lograr emular la coordinación de esfuerzos que se tiene en el libre mercado, porque no hay un sistema de precios que le dé a los empresarios la información que éstos necesitan para tomar decisiones y la segunda es que se logra un mejor resultado cuando el trabajo se divide entre diferentes actores.

La división del trabajo es el elemento que explica la consolidación y el desarrollo de las primeras civilizaciones humanas, por ello, los vídeos de Andy George me parecieron una oportunidad perfecta para observar el contrafactual de la división del trabajo, es decir, que en ausencia de la  división de tareas, una persona no tendría ni el tiempo, ni los recursos necesarios, para fabricar todos los productos que hoy disfrutamos.

• Liberalismo • Cultura económica

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