SÁBADO, 15 DE DICIEMBRE DE 2018
Política = política fiscal

¿A quiénes deben ir dirigidos los apoyos por parte del gobierno en ésta crisis provocada por el Covid19?
A las personas
A las empresas
Sólo a las Pymes
A todos
A nadie



El punto sobre la i
“El gobierno es un mal necesario”
Thomas Paine


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“La LIF y el PEF son la muestra más clara de que, al final de cuentas, la política es política fiscal, momento de preguntarnos por el costo de oportunidad de todo ello.”


No hay política (gobierno) sin política fiscal (recursos), por lo que los recursos (política fiscal) son la condición de posibilidad del gobierno (política), recursos que, de una u otra manera, salen del bolsillo de los ciudadanos.

Lo anterior viene a cuento porque hoy, a las 17.00 horas, el Poder Ejecutivo Federal le presentará al Poder Legislativo la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) y el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), para el año 2019, es decir, el “de dónde y cuánto”, y el “a dónde y para qué”, de los ingresos y gastos del Gobierno Federal para el año entrante, siendo la primera, la LIF, la condición de posibilidad del segundo, el PEF. En estos asuntos, dada la división de poderes, el Ejecutivo propone y el Legislativo dispone.

Ya en su momento, una vez conocidos los dos documentos, más los Criterios Generales de Política Económica 2019 (CGPE), los comentaré en estos Pesos y Contrapesos, por lo que ahora me limito a preguntar si, tanto la LIF como el PEF, cumplirán con la idea general de AMLO en la materia, que es, al menos en teoría, simple: gastar menos en X para gastar más en Y, partiendo del convencimiento de que la tarea propia del gobierno es gastar lo más posible en Y (por ejemplo: en subsidios para los pobres) y lo menos posible en X (por ejemplo: en sueldos de la burocracia), reasignación de gasto que, en la visión de AMLO, dará como resultado un mejor gobierno, lo cual quiere decir, un mejor gasto gubernamental, lo cual significa un menor gasto gubernamental a favor de los gobernantes (por ejemplo: menores sueldos) y, por ello, un mayor gasto gubernamental a favor de los ciudadanos (por ejemplo: más subsidios para los pobres).

Esta idea básica  –gastar menos en Y para gastar más en X– debe quedar plasmada, no solo en el PEF, sino en lo que lo hace posible, la LIF, en la cual no deberá haber, ni más impuestos, ni más endeudamiento, el menos no, tal y como en más de una ocasión lo ha dicho AMLO, en términos reales, es decir, ya descontada la inflación. Esta idea básica, ¿quedará plasmada en la LIF y el PEF? Debe quedar ya que, de no ser así, todo el discurso de AMLO en la materia habrá sido una tomadura de pelo, que generaría más inseguridad y más desconfianza de las que ya han generado muchas decisiones equivocadas, desde la cancelación de la construcción del NAICM en Texcoco, hasta la suspensión de las rondas 3.2 y 3.3, programadas para febrero, para la adjudicación de contratos para la exploración y explotación de hidrocarburos.

Por lo pronto la LIF y el PEF son la muestra más clara de que, al final de cuentas, la política es política fiscal, momento de preguntarnos por el costo de oportunidad de todo ello, por todo lo que dejan de gastar los particulares consecuencia de todo lo que gasta el gobierno, recursos que, de una u otra manera, salen del bolsillo de los ciudadanos.

• Política fiscal

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