MARTES, 30 DE ABRIL DE 2019
Abaratar el crecimiento (II)

¿Usted considera un triunfo para México el acuerdo al que llegó con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles?
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“Incluso si la ausencia de gobierno realmente significara anarquía en un sentido negativo y desordenado, que está lejos de ser el caso, incluso entonces, ningún trastorno anárquico podría ser peor que la posición a la que el gobierno ha dirigido a la humanidad.”
Leon Tolstoy

Isaac Katz







“Crecer es caro porque, primero, el sistema educativo es de muy baja calidad; las reformas recién aprobadas no lo mejorarán.”


La semana pasada escribí que la economía mexicana ha tenido un desempeño mediocre porque el proceso de crecer es caro, es decir, existen diferentes elementos institucionales que por sí mismos y en conjunto inhiben la inversión y el crecimiento. Para que las empresas inviertan e incrementen el acervo de capital productivo y además introduzcan nuevas tecnologías que incrementen la productividad total de los factores de la producción, se requiere que los proyectos tengan un valor presente neto esperado positivo; este valor depende de varios factores y uno de ellos es el capital humano de los trabajadores.

El capital humano es el acervo de habilidades y conocimientos que poseen los individuos y que tiene un uso productivo. De los elementos que constituyen este capital, el primero son las habilidades con las que se nace (que se perfeccionan con la práctica) y el segundo los conocimientos que se adquieren en el proceso educativo formal y con la capacitación en el trabajo (a estos dos elementos hay que añadir la salud de los individuos). El capital humano con el que cuenten los trabajadores es crucial para poder utilizar eficientemente la tecnología existente pero más aún para poder adaptar con éxito y a costo relativamente bajo las nuevas tecnologías de producción. Si las empresas se enfrentan a un conjunto de trabajadores con bajos niveles de capital humano (tanto en cantidad como en calidad), esto se constituye como un elemento que inhibe el cambio tecnológico y el crecimiento. De ahí la importancia de tener un sistema educativo que opere bajo un arreglo institucional que dote a los estudiantes de una educación formal de alta calidad, ya que esto se refleja en una mayor productividad cuando se incorporan al mercado laboral y en una mayor capacidad de adaptarse a nuevas tecnologías. Un sistema educativo de alta calidad abarata el crecimiento.

¿Cómo estamos en México? La respuesta es mal; tenemos, en general, un sistema educativo de baja calidad del cual egresan individuos con bajo nivel y calidad de capital humano. Al respecto, hay varios indicadores nacionales e internacionales.

Al nivel nacional, la escolaridad media de la población es de 9.2 años (apenas educación media); en el extremo superior, la escolaridad media en la Ciudad de México, Nuevo León y Sonora es de 11.1, 10.3 y 10 años respectivamente, mientras que en el extremo inferior están Guerrero, Oaxaca y Chiapas con 7.8, 7.5 y 7.3 años respectivamente. Otro indicador es el resultado de la prueba estandarizada aplicada a alumnos de tercero de secundaria en las áreas de lenguaje y comunicación y de matemáticas. En esta prueba el 73.9% de los estudiantes evaluados tuvo un desempeño muy malo y malo en lenguaje y el 86.2% en matemáticas (la prueba no fue aplicada en Chiapas, Oaxaca y Michoacán por el boicot de la CNTE).

Al nivel internacional, en la prueba PISA aplicada en 70 países a alumnos de tercero de secundaria en las áreas de ciencia, lectura y matemáticas, los estudiantes mexicanos se situaron en los lugares 58, 55 y 56 respectivamente. Por otra parte, en un índice de capital humano elaborado por el Banco Mundial, México tuvo una puntuación de 6.1 (Canadá de 8, Estados Unidos de 7.6 y Singapur, el mejor evaluado, de 8.8). Finalmente, en la evaluación del Foro Económico Mundial que considera 137 países, los lugares obtenidos por México en el rubro educativo fueron: calidad de la educación primaria, 114; calidad general del sistema educativo, 108; calidad de la educación en matemáticas y ciencias, 117.

Crecer es caro porque, primero, el sistema educativo es de muy baja calidad; las reformas recién aprobadas no lo mejorarán.

*Artículo publicado originalmente en El Economista

• Educación / Capital humano • Problemas económicos de México

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