LUNES, 10 DE ENERO DE 2011
La odisea de una familia agripada (II)

¿Usted cree que es buen momento para realizar inversiones en México?
No
No sé



El punto sobre la i
“Si del derecho a la vida se desprende el derecho a defenderla, del derecho a defenderla, ¿no se desprende el derecho a la portación de armas?”
Félix de Jesús


Más artículos...
Víctor Hugo Becerra
• El gobierno de López Obrador, un fracaso

Arturo Damm
• Noticias: una buena, una mala

Manuel Suárez Mier
• Destierro a los expertos

Arturo Damm
• Impuestos, la justificación moral

Luis Pazos
• Presupuesto 2020, ¿realista?

Arturo Damm
• El presupuesto y el crecimiento

Ricardo Valenzuela
• Unión de Estados Americanos y Socialistas (I)


Pulsaciones...
• Votar, ¿derecho u obligación?

• Extinción de dominio y Estado de chueco

• Ante la 4T, ¿qué hacer?

Arturo Damm







“El supuesto del gobierno de que los ciudadanos son inconscientes e irresponsables termina limitando arbitrariamente la libertad individual y formando ciudadanos timoratos e irresponsables.”


En la primera entrega conté la odisea que enfrentó la familia Damm Gómez para conseguir antibióticos para curar gripe, consecuencia del gobierno ángel de la guarda que, al pretender preservarnos del mal que podríamos hacernos al comprar ciertas medicinas sin receta, ¡que no es lo mismo que sin haber consultado al médico, al cual se le puede consultar por teléfono!, elimina la libertad para consumir medicinas sin receta, lo cual es una arbitrariedad, a menos que pensemos que es legítima tarea del gobierno preservarnos de todos los males. ¿Lo es? No, menos si tenemos claro lo que la libertad significa en términos de riesgo y responsabilidad.

Terminé la primera entrega afirmando que el gobierno ángel de la guarda considera a los Damm Gómez como inconscientes e irresponsables, capaces de comprar medicinas sin ton ni son, y afirmé, porque los conozco, que no lo son. Las veces que la familia ha recurrido a la automedicación lo ha hecho basada en la experiencia. Supongamos, uno, un mal recurrente, para el cual el médico ha recetado siempre la misma medicina, que invariablemente ha dado buenos resultados y, dos, supongamos la aparición de dicho mal. ¿Qué medicina elegirá la familia, sin consultar al médico, pero no arbitrariamente sino por experiencia? La misma que el doctor ha recetado en las ocasiones anteriores. Antes de la aparición del gobierno ángel de la guarda esa era, con relación a los antibióticos, una práctica común de la familia Damm Gómez. ¿Cuántas veces el resultado de esa automedicación fue malo, mostrando que, en efecto, la familia está compuesta por inconscientes e irresponsables? Ninguna, y estoy hablando de docenas (¿cientos?) de veces.

Se puede argumentar que la familia Damm Gómez no está integrada por inconscientes e irresponsables, pero que ese no es el caso de todas las familias, muchas de las cuales sí son, al menos con relación a las medicinas, inconscientes e irresponsables, capaces de autorecetarse sin ton ni son. ¿Cuántas familias se autorecetan sin ton ni son? De las que lo hacen, ¿cuántas enfrentan consecuencias graves, como puede ser un daño irreparable para la salud? Y, suponiendo que sean muchas las familias que se autorecetan sin ton ni son, y muchas las que enfrentan consecuencias graves, ¿es tarea del gobierno evitar que lo hagan?

Llegados a este punto muchos lectores, ¿la mayoría?, dirán que sí es tarea del gobierno prohibir la automedicación para preservar al gobernado del mal que puede hacerse a sí mismo, lo cual abre la puerta para que, con paso firme, el gobierno limite cada vez más la libertad de las personas, lo cual parte del supuesto de que son inconscientes e irresponsables, lo cual no justifica, sobre todo cuando esa inconciencia e irresponsabilidad afecta nada más al inconsciente e irresponsable, sin generar daños a terceros, que el gobierno juegue al ángel de la guarda, limitando arbitrariamente la libertad individual, formando ciudadanos timoratos e irresponsables.

Por lo pronto yo, a mi ángel de la guarda, le pido me preserve del gobierno ángel de la guarda.

• Salud • Intervencionismo

 Comentarios al artículo...
Comments powered by Disqus